“Viste como quieras, pero viste con estilo”. El lema con el que se inauguró la moda Adlib ha estado más vigente que nunca en la 46 edición de la pasarela ibicenca. Una cita que se está ganando el reconocimiento de la prensa especializada nacional e internacional y que certifica que la Isla blanca es un punto de creatividad en plena ebullición.

Históricamente la moda Adlib sacaba del armario las prendas tradicionales ibicencas. Mantones, encajes, largas faldas blancas que se escondían bajo las faldas de trabajo, sombreros de paja y espardenyes se reconvirtieron y pasaron de la tradicional payesa ibicenca a un buen número de mujeres, casi todas extranjeras, que llegaban a Ibiza en la década de los 70 con la intención de sentirse libres. Y así, al calor del movimiento hippie, nació la moda Adlib, sacada de la expresión latina ad libitum: libertad.

Smilja Mijailovitch, una princesa yugoslava que recalaba en Ibiza, la encargada de propagar el virus de Adlib por todo el mundo.

Y fue Smilja Mijailovitch, una princesa yugoslava que recalaba en Ibiza, la encargada de propagar el virus de Adlib por todo el mundo. En esta isla encontró una mujer libre, sin estridencias, natural y sin exceso de adornos. Diseñadores de toda Europa empezaron a crear piezas ligeras, blancas, bordadas por artesanas de Ibiza (cuentan que en los mejores tiempos llegaron a ser 3.000 las cosedoras) y que además resaltaba la belleza femenina.

Han pasado 46 años desde la primera pasarela y se mantiene vivo el espíritu libre de Ibiza. Se mantiene la tradición, con firmas que defienden las prendas de blanco algodón pero también aquellos que muestran su lado más vanguardista, multicultural o ecológico. Todas las Ibizas caben en Adlib.

Para abrir boca, el jueves 18 de mayo arrancó el concurso Futur Adlib, que escogió al ibicenco Alfonso Sánchez como ganador de esta edición en la que compitió con diez finalistas de Mallorca e Ibiza. Con la colección L’Ombra, Sánchez hacía un viraje cromático, pasando del típico blanco ibicenco al negro más absoluto. Prendas de un patronaje exquisito, ambientadas en un principios del siglo XX de aires folk, donde reinaba la gasa y la piel, hicieron que el diseñador se llevara el galardón por unanimidad.

La Pasarela Adlib se trasladó esta edición al Puerto de Ibiza, bajo la atenta mirada de Dalt Vila.

Pero esto sólo fue el arranque. La Pasarela Adlib se trasladó esta edición al Puerto de Ibiza, bajo la atenta mirada de Dalt Vila. Durante la primera jornada se rindió homenaje a los inicios de esta cita. Tal y como hicieron en 1971, la modelo Olive Moody se volvió a subir a la pasarela, esta vez con 46 años más a sus espaldas pero con el mismo glamour y belleza. Fue luego el turnos de Silvia Dirube, modelo icónica de los ochenta, así como Mireia Canalda, estandarte de los noventa, y Ana Vide, de los 2000. Las veteranas modelos se enfundaron en los vestidos originales de Briggite Atar, Luis Ferrer o Melania Piris. Toda una sorpresa que emocionó al millar de asistentes así como los más de 60 medios locales, nacionales e internacionales especializados en moda.

Tal y como hiciera en 1971, la modelo Olive Moody se volvió a subir a la pasarela © La Siesta Press / J. Fernández Ortega

En esta primera jornada desfilaron Ibimoda, donde las hermanas Lali y Antonia demostraron que la artesanía no tiene nada que envidiarle a la alta costura. Con la colección ‘El sueño de una noche de verano’, visten a una mujer ultrafemenina, envuelta en gasas, encajes y delicados bordados. La Escola d’Art d’Eivissa presentó ‘Mare Nostrum’, donde el Mediterráneo se convirtió en tela, con ocho modelos que evocan el mar en calma, la tormenta o la espuma de las olas. Giampaolo Giardina, por su parte, se inspira en la naturaleza y sus colores, patentes en su colección ‘Timeo’.  Dira Moda Ibiza optó por una versión más clásica del Adlib, donde ‘Versatilidad sobre la piel’ apuesta por encajes, blondas y tules, acompañados de algodones ligeros y las clásicas puntillas. Como contrapunto, Nanou Couture es un claro exponente de la corriente moda sostenible. En  ‘Etikology Genderless’ profundiza en la tendencia unisex Genderless, rompiendo el concepto tradicional de femenino y masculino.

La firma Evitaloquepuedas prosigue con sus exóticos monos convertibles. En esta ocasión, ‘Evita Sunset Collection’ se inspira en el atardecer de la isla, donde la seda permite crear prendas versátiles, cómodas y de talla única, lo que la convierte en el icono del llamado ‘glam beach’. Monika Maxim debutó con su propia firma y la colección ‘Sinfonía’. La ropa tradicional de Ibiza es su estandarte y en su taller crea pieza a pieza, para que cada una tenga su propia alma. World Family Ibiza siguió haciendo gala de su multiculturalidad, patente en ‘Crossing Cultures’, una colección inspirada en las tribus de todo el mundo. K de Kose-Kose Privé hizo una apuesta arriesgada y de lo más innovadora: fijándose en la conquista catalana de 1229, aires turcos y su propia imaginación, la diseñadora Ariadna Ferrer ha sido capaz de crear un imaginario propio. Rebeca Ramis apostó por aplicar los colores de la puesta de sol en sus prendas de baño, mientras que Linnea Ibiza crea con sus ‘Diosas del Mar de Ibiza’ un abanico de faldas con vuelo, volantes, encajes vintage y tonos dorados. Ibiza Stones puso el punto rockero con ‘Rockmantic’, que combina el lado más atrevido de la firma con toques románticos. Marisa Cela mezcla artesanía con texturas de vanguardia, logrando prendas únicas. El cierre de este primer desfile corrió a cargo de Virginia Vald, con una puesta en escena que recordaba a los ángeles de Victoria’s Secret, con tejidos lujosos como sedas, tules, organza y encajes que la aproximaban a la alta costura más internacional.

 

La segunda jornada de la pasarela  arrancó con el desfile de la joyera Elisa Pomar

La segunda jornada de la pasarela  arrancó con el desfile de la joyera Elisa Pomar, acompañada de los corsés de Maya Hansen, de su colección ‘Körsettecture’. Pomar actualiza las joyas tradicionales ibicencas, enamorando a diseñadores como Dolce & Gabanna. Vintage Ibiza se inspira en el mundo animal para presentar ‘Aires de Ibiza’, mediante la aplicación de plumas, pero también encajes de bolillos, puntillas, pedrería y guipur… Jannine Helbling se inspira en la Ibiza más romántica y sensual, donde la colección ‘Isla de sueños románticos’ se vale de drapeados para mostrar a una mujer segura de si misma. Debutó en esta ocasión Espardenyes Torres, que actualiza las tradicionales espardenyes con flores e hilos brillantes. Luisa Tur Adlib se decanta esta vez por la moda nupcial con ‘Ensueño ibicenco’, donde añade al tradicional algodón otros materiales como tul bordado, guipur o viscosa.

Tanit Jeans Ibiza hace gala del mestizaje en la confección y en ‘Gipsy Queen’ queda patente en sus prendas que mezclan vaquero con puntilla, algodón, bordados y brillantes. El desfile más colorido fue sin duda el de Siempreprimavera, que con ‘Verano de amor’ se atrevió a llevar la primavera a la pasarela. Por su parte, Beatrice San Francisco combina prendas de bordados étnicos con pedrería y matices dorados. BSF Man, a su vez, abunda en la belleza natural del hombre con ‘Urban Ethnic’. En cuanto a Piluca Bayarri, con ‘Floral’ presentó un estampado exclusivo de la firma, con vestidos con forma balcón, llenos de volantes y túnicas.

Tony Bonet clausuró el desfile con una puesta en escena espectacular

Isabel Castellar aboga por el romanticismo en ‘True color’, con una colección fresca y sencilla, con tejidos frescos y delicados como la seda, guipur, algodón o encaje, entre otros. IchianaIbiza, a su vez, viaja al origen de la isla a través de Tanit, con prendas voluptuosas y trabajadas. Ivanna Mestres mezcla sin complejos la estética Mad Max con encajes y puntillas. Por último, Tony Bonet clausuró el desfile con una puesta en escena espectacular que ha celebrado sus 20 años sobre las pasarelas. ‘Locura de amor’ mezcla el estilo más hippie con el estilo barroco modernista.

© La Siesta Press / J. Fernández Ortega

Las caras conocidas

Este año se decidió apostar por una vertiente más profesional, donde la prensa del corazón ha pasado a un segundo (e incluso tercer) plano. Aún así, no han faltado caras conocidas. Entre ellas estaban Ana Fernández, Jesús Olmedo, Nerea Garmendia, Manuela Vellés, María Castro, Raquel Meroño, Estefanía Luick, Norma Duval, Olivia Molina, o Ángel Nieto, la periodista Isabel Jiménez, el estilista Josie o el torero Óscar Higares. Tampoco faltaron los estilistas Josie y Ana Antic, las blogueras Madame de la Rosa, Saray Martín, Miriam Pérez o Joana de la Fuente. La madrina de esta 46 edición ha sido la pe riodista y actriz Cayetana Guillén Cuervo, y los modelos principales de esta pasarela Clara Mas, Joana Sanz, Javier de Miguel, Mireia Canalda o Felipe López.

 

Las embajadoras de Adlib 2017 son tres blogueras ibicencas que encarnan el espíritu libre de la moda de la isla, las venticuatro horas del día. Anita Moreno de Dresstoimpressibiza, Natalia Aestene de Onibizaclouds y Mónica Flaquer de Lovingmysteps demostraron el poder multiplicador de las redes sociales.

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