Un autobús de línea se ha estrellado contra un casa en Andratx al fallarle los frenos. No ha habido que lamentar heridos, aunque sí cuantiosos daños materiales. El bus, que estaba detenido en una parada, ha empezado a descender sin control por una pendiente, sin que el chófer pudiera detenerlo, y tras golpear a un turismo se ha empotrado en el edificio. La Policía Local ha elaborado un atestado y los bomberos y una brigada municipal han acudido al lugar para limpiar los restos del automóvil, que será retirado con una grúa. 

Dentro de la casa se encontraba Micaela, una niña pequeña con su hermana. “Estamos bien, ha sido un susto muy grande” decía al lado de su padre.

Mientras el conductor explicaba a la policia como había sucedido el accidente. “No pude controlarlo”.

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