El actor Richard Gere ha visitado Madrid para presentar la película ‘La cena’, un thriller basado en el “bestseller” de Herman Koch que explora los límites de la moral y que se estrena en los cines el próximo 22 de diciembre.

El instinto de proteger a un hijo es muy poderoso”, ha manifestado el actor  en referencia al papel que interpreta en esta cinta: un congresista candidato a gobernador que carga con el dilema de responsabilizar a su familia o librarla de las terribles consecuencias de un error.

La acción transcurre en una cena en un restaurante de lujo, a la que acuden Stan Lohman (Gere), su esposa Katelyn (Rebecca Hall), Paul (Steve Coogan), el problemático hermano pequeño de Stan, y su mujer Claire (Laura Linney). Sus hijos, que han cometido un grave delito, pondrán a prueba los pensamientos de sus padres sobre la naturaleza humana.

El actor coincide con el punto de vista del personaje al que da vida, porque él también tiene un adolescente y “no es una persona perfecta”, sino que también “comete errores”. Sin embargo, es consciente de que “tiene que aceptar sus acciones y entender que sus acciones, sean negativas o positivas, tienen consecuencias”.

Lo más importante es aceptar y admitir la responsabilidad que todos tenemos por nuestra experiencia en el mundo. La ley de causa y efecto es inmutable”, ha señalado el intérprete.

El autor de esta novela, en la que se inspira el filme, se basó en unos hechos reales. En la película, el delito se explica, en palabras de Gere, en los “problemas mentales” que tiene el padre del hijo adolescente, a quien ha visto de manera “muy errática”.

Richard Gere Photo by Franziska Krug/Getty Images

En este sentido, el intérprete cree que es importante “dar un paso atrás” y ver cómo se comportan las personas “en base a su química y a su educación” para entenderlo todo.

Gere, que colabora con la Red de Apoyo a la Integración Sociolaboral (RAIS Fundación), y que acudirá mañana al Senado para participar en el encuentro entre parlamentarios y directivos de RAIS ‘Sinhogarismo y violencia’, está convencido de que si se consigue que un niño respete hasta “un insecto”, se puede conseguir algo “muy profundo en su corazón, y que reaccione así con el mundo entero”.

Según ha relatado, una amiga embarazada le preguntó al Dalai Lama qué debía haber para que su hijo tuviera un “corazón cálido”, a lo que respondió que “la mejor manera era hacerle respetar la vida incluso de un pequeño insecto”. “Hasta ese feo insecto tiene vida, siente frío, calor y hambre”, destaca.

ABUSOS SEXUALES

Preguntado por las denuncias de abusos sexuales que se han publicado en la prensa en los últimos meses, Gere ha dicho que que no cree que sea algo “particular de una industria o de un país”, sino que “ocurre en todas partes”. “Los trabajadores de una plantación de té lo sufren tanto como la gente en Wall Street. No tiene que ver con el dinero sino con la balanza y estructura del poder”, ha dicho.

En cuanto al dilema sobre qué hacer con las obras y los artistas acusados de cometer dichos abusos, Gere ha indicado que se trata de “casos criminales” y “si han incumplido la ley tienen que pagar las consecuencias”.

Sin embargo, respecto a si permitir que continúen en la industria, ha señalado que “si pagan el precio, han pagado el precio”. “¿Por qué no podrían tener un trabajo y ser lo más creativo que puedan?”, pregunta. “Se trata de la responsabilidad y de la ley”, ha dicho.

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