David El Indio descuelga el teléfono un viernes de diciembre a mediodía. Es el batería de uno de los grupos que habitan en los primeros puestos de la clasificación de la música alternativa de nuestro país: Vetusta Morla. Su último trabajo, Mismo sitio, distinto lugar parece una papiroflexia. Otra pirueta más de esta formación de Tres Cantos (Madrid) que cuida hasta el relieve de las letras y de los colores que aparecen en su portada. Imposible que no llame la atención o despierte la curiosidad en cualquier comprador de discos.

El envoltorio de ‘Mismo sitio, distinto lugar’ es un laborioso trabajo de artesano. El disco sobresale por encima del resto en cualquier estantería. ¿Qué importancia da Vetusta Morla a la presentación del álbum?

-Creo, si conoces los demás discos, que siempre nos ha importado mucho. Siempre hemos trabajado mucho la presentación y el arte de los discos porque nos parece importante ofrecer algo único. Sobre todo para que la gente de repente vea en sus manos que tiene un tesorito. Y también un poco para contrarrestar lo que pasa actualmente, que la mayor parte de la música la escuchamos vía digital y no la tenemos físicamente. Es interesante para tener como una idea global de la música. Y así acompañarla de las letras, que también se pueda tocar el papel, que si te has fijado tiene un poco de relieve. Es un disco para escuchar, ver y tocar.

Marlango dicen que sacan discos para tocar en directo y no para vender. ¿Por qué publicáis álbumes vosotros?

-La única banda que se ha permitido el lujo de poder sacar discos por hacer obras artísticas fueron los Beatles en su última época, cuando dejaron de hacer giras allá por el año 66. La realidad es que los músicos vivimos de tocar en directo y no de vender discos. Las discográficas antes podían tener más ganancias con la venta de discos, pero ahora es más complicado. Los discos justifican, por supuesto, la gira que viene después.

“Mismo sitio, distinto lugar’ es un disco para escuchar, ver y tocar”

Procuráis, normalmente, que respiren. Hay bastante margen entre un álbum y otro. ¿A qué se debe este reposo?

Es un poco los ciclos que nos hemos podido permitir para pasar por cada una de las etapas de una manera adecuada. Cuando estamos de gira normalmente no hay actividad paralela de composición. Estamos concentrados en la gira. Se ensaya para mejorar cosas de las canciones, para tener un poco el repertorio al día. En el momento en que se termina la gira se da por concluido el ciclo de vida de un disco y ahí ya hay una pequeña fase de vacaciones y luego otra de composición. Intentamos buscar lo ideal, que es componer música, trabajar en ella y grabarla bien. Por eso solemos tardar ese tiempo en sacar cada disco.

Foto: © La Siesta Press (Queda expresamente prohibida la reproducción total o parcial)

¿Sentís presión cada vez que publicáis un disco?

Bueno, la presión sobre todo es con nosotros mismos. Creo que ahí está la clave. Lo que nos motiva es enfrentarnos a este nuevo disco e intentar hacer cosas nuevas que sean excitantes y motivadoras. En cada etapa te planteas cosas diferentes. Esa presión hacia nosotros mismos nos ayuda a mejorar y a profundizar en nuestro lenguaje musical.

En ‘Mismo sitio, distinto lugar’ cuesta más reconocer a los Vetusta de ‘Un día en el mundo’. ¿Cómo ha madurado vuestra música?

Hemos hecho un trabajo de manera muy intuitiva, intenso. Ha sido una especie de introspección, de buscarnos a nosotros mismos, tanto personal como musicalmente. Y de hecho hemos llegado a algunos sitios en este disco que reflejan muy bien lo que es la banda en 2017, pero que tiene cosas previas al Vetusta de Un día en el mundo.

“No sé si Vetusta Morla es indie, me da igual”

Santi Balmes (Love of Lesbian) asegura que en Internet puedes colgar tus canciones como si fuera una tienda de pakistaníes abierta las 24 horas. ¿Os han beneficiado las redes sociales o plataformas como por ejemplo Spotify?

Cuando publicamos Un día en el mundo una de las cosas que nos ayudó a sacar adelante el proyecto fue Myspace, la primera red social grande. Nosotros estábamos allí, no sé cuánto influyó pero sí que nos ayudó a impulsarnos.

Foto: © La Siesta Press (Queda expresamente prohibida la reproducción total o parcial)

Han proliferado los festivales de música. ¿Hay una burbuja con posibilidades de explotar?

Creo que hay un poco de burbuja. No sé si hay tanta gente y tanto dinero como para poder pagarse las entradas de todos los festivales. Muchas veces se repiten los carteles. Hay bandas que directamente las giras las hacen en festivales. Es la manera que tienen de poder tener una gira, incluso. Hay artistas que si no hacen festivales no pueden irse de gira. Ir a un festival te abre a más público.

¿Taburete, el grupo del hijo de Bárcenas, triunfa por ser del hijo de o por sus canciones?

Probablemente sea por las dos cosas, si funcionan bien, algo tendrán sus canciones. La fórmula del éxito nadie la tiene. ¿Por qué funcionó Vetusta Morla? Supongo que por varias cosas a la vez. Básicamente, las canciones gustan. Y de repente hay un momento de expansión en Internet, un hueco en el mercado, se alinean los astros y sale para adelante. Este grupo algo tendrá para que llene el Palacio de los Deportes de Madrid. Te guste o no.

“Vetusta es música rock porque la energía que desprende en directo es muy bestia”.

¿Cómo se hace para seguir gustando? 

No sé, yo solo creo en lo que nosotros hacemos que es, como te decía antes, ser honestos con nosotros mismos. Saber quién eres, plantearte retos artísticos, guiarte por la intuición, la ilusión y la motivación y muchas más cosas que te ayudan a seguir con tu carrera de una manera adecuada. A lo mejor luego no funciona, pero has hecho lo que sentías.

¿El indie todavía existe, ha muerto o se ha desvirtuado?

Una etiqueta un poco confusa, aquí tendríamos para hablar muchas horas. Depende de cómo lo plantees.

¿Cuando te preguntan si Vetusta Morla es indie qué contestas?

Es que no lo sé. Me da igual. Vetusta Morla hace música indie en el sentido de la etiqueta que se le colgó en su día. Hace música pop en el sentido de que hacemos música popular, que se puede cantar. Son melodías sencillas que se pueden corear fácilmente. Y es música rock porque la energía que desprende en directo es muy bestia. También podría ser música clásica. A nosotros nos gusta mucho jugar con las dinámicas de nuestra música.

 

 

Y tú, ¿Qué opinas?